Aquí el punto es que se me olvida que voy aceptando y que incluso me va gustando esto de saber que la soledad es una buena compañía, porque al final, estar conmigo misma ha resultado más reconfortante que andar busque y busque en otros brazos.
Y es que los bichos de la gripa me borran esa parte y entonces quisiera que alguien viniera y me abrazara, ma envolviera así rico en la cobija, me acariciara el cabello en lo que me quedo dormirda. Y si supiera bien cómo soy, me preparara un vasito de agua de limón. Después, sin importarle que seguramente lo contagíaria, me abrazara de cucharita y nos quedáramos dormidos... Eso es lo que quisiera cuando me enfermo...
Ligeramente nervioso
Hace 4 días

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